* Gobernarte presenta el ranking nacional de aprobación y conocimiento de los presidentes de las Juntas de Coordinación Política de los congresos estatales.
* El estudio revela contrastes regionales, liderazgos consolidados y áreas de oportunidad en visibilidad pública y desempeño legislativo estatal.
En Gobernarte realizamos un ejercicio de medición nacional con el objetivo de conocer el nivel de conocimiento y aprobación ciudadana de los presidentes de las Juntas de Coordinación Política (JUCOPO) de los Congresos estatales de México. Este estudio se inscribe en el compromiso permanente de la consultora por generar información estratégica, objetiva y útil para el análisis del desempeño de los liderazgos públicos en el ámbito legislativo local.
En Gobernarte dimos a conocer que la encuesta permitió construir un ranking nacional comparativo que integra a los 32 presidentes de las JUCOPO, considerando dos variables clave: el nivel de conocimiento público y el nivel de aprobación ciudadana. A partir de estos indicadores se obtuvo un promedio que facilita la comparación entre entidades y liderazgos, ofreciendo una radiografía precisa del posicionamiento político-legislativo a nivel estatal.
En Gobernarte revelamos que el primer lugar del ranking nacional lo ocupa Carlos Alberto de la Fuente Flores, diputado del PAN y presidente de la JUCOPO del Congreso de Nuevo León, quien registra un nivel de conocimiento del 37.8% y una aprobación del 39%, alcanzando un promedio de 38.4%. Este resultado refleja un liderazgo legislativo con alta visibilidad pública y una valoración positiva de su desempeño, en una de las entidades con mayor peso político y económico del país.
En el segundo lugar se ubica Andrés Atayde Rubiolo, diputado del PAN y presidente de la JUCOPO del Congreso de la Ciudad de México, con un conocimiento de 36.8% y una aprobación de 39.8%, lo que le otorga un promedio de 38.3%. Su posicionamiento confirma la relevancia mediática y política de la capital del país, así como la capacidad de su liderazgo para generar reconocimiento ciudadano.
En el tercer sitio aparece Jesús Eugenio Uriostegui García, diputado de Morena y presidente de la JUCOPO del Congreso de Guerrero, quien alcanza un conocimiento del 37.7% y una aprobación del 38.9%, con un promedio de 38.3%. Este resultado coloca a Guerrero como una de las entidades con mayor visibilidad legislativa, destacando el equilibrio entre conocimiento y aprobación.
En Gobernarte realizamos un análisis que muestra que los primeros cinco lugares del ranking presentan promedios superiores al 37%, lo que evidencia una franja de liderazgos con mayor consolidación pública. En cuarto lugar se posiciona Óscar Daniel Martínez Terrazas, diputado del PAN y presidente de la JUCOPO de Morelos, con un promedio de 38%, mientras que el quinto lugar corresponde a Humberto Prieto Herrera, diputado de Morena y presidente de la JUCOPO de Tamaulipas, con un promedio de 37.3%.
A partir del sexto lugar se observa una disminución gradual en los niveles de conocimiento y aprobación, lo que permite identificar una brecha relevante entre los liderazgos con mayor presencia pública y aquellos con menor posicionamiento. En esta zona del ranking se encuentran Fabiola Alanís Samanó (Michoacán), Juan Manuel Molina García (Baja California) y José Francisco Vázquez Rodríguez (Estado de México), con promedios que oscilan entre 30% y 35%.
En Gobernarte dimos a conocer que entidades con alta densidad poblacional o peso político no necesariamente garantizan altos niveles de aprobación legislativa. Tal es el caso del Estado de México, que pese a su relevancia nacional, se ubica en el octavo lugar del ranking, lo que sugiere áreas de oportunidad en comunicación política y vinculación con la ciudadanía.
En los lugares intermedios del ranking, del 11 al 20, se concentran liderazgos con niveles de conocimiento cercanos al 30% pero con aprobaciones más bajas, lo que impacta directamente en su promedio general. Este segmento incluye a los presidentes de las JUCOPO de Querétaro, Veracruz, Aguascalientes, Hidalgo, Colima, Puebla, Chihuahua, Campeche, Jalisco y Guanajuato. El análisis comparativo sugiere que el reto principal para estos liderazgos es transformar visibilidad en valoración positiva del desempeño.
En Gobernarte revelamos que la parte baja del ranking, del lugar 21 al 32, muestra promedios por debajo del 20%, evidenciando una limitada presencia pública y bajos niveles de aprobación ciudadana. En este grupo se encuentran Tabasco, Zacatecas, Baja California Sur, Coahuila, Sinaloa, Tlaxcala, Sonora, Durango, Chiapas, San Luis Potosí, Yucatán y Oaxaca. Estos resultados reflejan una desconexión significativa entre los liderazgos legislativos y la percepción ciudadana.
Un hallazgo relevante del estudio es la composición partidista de las presidencias de las JUCOPO. En Gobernarte realizamos el conteo y se identificó que el 62.5% de los presidentes, es decir, 20 de los 32, pertenecen al partido Morena. El PAN concentra el 15.6% con cinco presidentes, el PRI el 9.4% con tres, el Partido del Trabajo otro 9.4% con tres, y el Partido Verde Ecologista de México el 3.1% con un solo representante. Esta distribución confirma la hegemonía de Morena en los congresos estatales, aunque no necesariamente se traduce en los más altos niveles de aprobación promedio.
En Gobernarte dimos a conocer que la encuesta fue levantada del 1 al 4 de enero, con una muestra de 885 entrevistas seleccionadas de manera representativa por municipio, garantizando una aproximación estadística confiable a la población. El diseño muestral se basó en técnicas de muestreo aleatorio estratificado, implementadas mediante el software Odiseo, el cual incorpora inteligencia artificial para considerar variables demográficas y geográficas clave.
La recolección de datos se realizó a través de cuestionarios digitales aplicados con la plataforma Odiseo, que permite medir de forma precisa el nivel de conocimiento y la aprobación de cada presidente de JUCOPO. El margen de error de la encuesta se estima entre 2.5% y 3.7%, con un nivel de confianza del 95%, lo que respalda la solidez metodológica de los resultados.


