- La evaluación de Gobernarte muestra una aprobación mayoritaria a la gestión de Claudia Sheinbaum, con niveles relevantes de confianza ciudadana y percepciones diferenciadas por tema.
- Economía, seguridad, salud y combate a la corrupción presentan contrastes claros: mientras hay respaldo general, persisten áreas críticas señaladas por la opinión pública.
En Gobernarte realizamos la encuesta “Evaluación Gubernamental de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum”, correspondiente al mes de enero, con el propósito de conocer la percepción ciudadana sobre el desempeño del actual gobierno federal. El estudio ofrece una visión integral sobre la aprobación general, el nivel de confianza y la evaluación de políticas públicas en áreas estratégicas para el país.
Los resultados muestran un respaldo mayoritario a la gestión presidencial. El 69.4% de las personas encuestadas aprueba el desempeño de la presidenta Claudia Sheinbaum, mientras que solo el 7.1% lo desaprueba y 3.5% prefirió no responder. Esta amplia diferencia entre aprobación y desaprobación sugiere un escenario de legitimidad política sólida y una aceptación social significativa de la conducción del gobierno federal en el periodo evaluado.
En Gobernarte dimos a conocer que la confianza en la capacidad del gobierno para atender los principales problemas nacionales también se mantiene en niveles elevados. El 58% de las y los encuestados afirma tener una confianza alta en que la administración puede resolver los retos del país, el 23.2% señala una confianza moderada y el 18.8% expresa una confianza baja. Este indicador refleja que, aunque predomina una percepción positiva, existe un sector relevante de la población que mantiene expectativas cautelosas sobre los resultados gubernamentales.
En el ámbito económico, uno de los temas más sensibles para la ciudadanía, la opinión pública se presenta más dividida. Ante la pregunta sobre el manejo de la economía del país, el 56.7% de las personas encuestadas manifestó estar de acuerdo con la manera en que la presidenta conduce este rubro, mientras que el 43.3% expresó su desacuerdo. Aunque el balance es favorable, la diferencia es menor que en la aprobación general, lo que indica una evaluación más crítica y una alta exigencia en materia económica.
El combate a la corrupción aparece como uno de los principales retos identificados por la población. El 52% de las personas considera que la presidenta ha sido nada efectiva en esta tarea, frente a un 35.1% que la califica como muy efectiva y un 12.9% como algo efectiva. Estos resultados evidencian una percepción mayoritariamente negativa en este rubro, lo que sugiere la necesidad de fortalecer acciones y comunicar con mayor claridad los avances en la lucha contra la corrupción.
En materia de seguridad pública, las opiniones se encuentran polarizadas. El 40.4% de las y los encuestados considera que las políticas implementadas han sido muy efectivas, el 21.6% las evalúa como algo efectivas y el 38% las califica como nada efectivas. La cercanía entre las valoraciones positivas y negativas refleja un tema altamente sensible, donde la percepción de resultados varía de forma significativa entre distintos sectores de la sociedad.
Respecto a la salud pública, la evaluación ciudadana muestra una distribución equilibrada. El 36.2% de las personas encuestadas califica la gestión presidencial en este ámbito como buena, el 28.2% como regular y el 35.6% como deficiente. Estos datos indican que, si bien existe una valoración positiva relevante, persisten percepciones críticas que apuntan a áreas de oportunidad en la atención y calidad de los servicios de salud.
En Gobernarte revelamos que, en conjunto, la presidenta Claudia Sheinbaum mantiene una aprobación general elevada y un nivel de confianza mayoritario por parte de la ciudadanía. No obstante, el análisis por áreas muestra contrastes claros: mientras la aprobación global es sólida, temas como economía, seguridad y combate a la corrupción concentran opiniones más divididas. Este escenario sugiere un entorno de respaldo político acompañado de una ciudadanía exigente, que reconoce avances pero demanda resultados más contundentes en los problemas estructurales del país.
La encuesta fue aplicada a mexicanas y mexicanos entre el 2 y el 5 de enero, con una muestra de 1,785 entrevistas realizadas en municipios seleccionados de manera representativa. La selección se basó en técnicas de muestreo aleatorio estratificado mediante el uso del software Odiseo, que integra inteligencia artificial para considerar factores demográficos y geográficos. La recolección de datos se realizó a través de cuestionarios digitales, con un margen de error de entre 2.5% y 3.7% y un nivel de confianza del 95%, lo que respalda la solidez metodológica de los resultados.


