¿Hay algo nuevo en la investigación del “Caso Colosio”?
El 23 de marzo se cumplen 30 años del asesinato de Luis Donaldo Colosio. ¿Qué sabemos del caso? Nada. Mejor dicho, todo y nada. Me explico. Han pasado los años y cuatro fiscales especiales han intentado resolver el homicidio del que fuera el candidato presidencial del PRI en 1994.
El Fiscal Especial, Mario Montes, el primero de varios, sostenía que todo fue una acción concertada. Años después, la Fiscal Olga Islas se casó con la versión del asesino solitario. El tercer Fiscal, Pablo Chapa Bezanilla aseguró que todo se trató de un complot. El cuarto y último Fiscal dedicado a este tema fue Luis Raúl González quién regresó a la teoría del asesino solitario y sostuvo la hipótesis de que Mario Aburto orquestó y ejecutó todo.
De 2022 a la fecha el Fiscal designado para investigar los hechos es Abel Galván Gallardo quien tiene a su cargo un equipo de la Fiscalía General de la República. ¿Cuáles han sido los avances de Galván? La verdad no lo sabemos, ya que a diferencia de los otros fiscales que rendían informes periódicos, este no lo hace.
Es importante señalar que el “Caso Colosio” no fue reabierto. En todo caso fue revivido por las autoridades. La manera de hacerlo fue mediante un boletín de prensa en donde hicieron del conocimiento público que el Juez Quinto de Distrito de Procesos Penales Federales, Jesús Alberto Chávez Hernández, no le dio la razón a la FGR y no concedió la orden de captura contra Jorge Antonio Sánchez Ortega, señalado como probable partícipe en el magnicidio.
¿Quién es Jorge Antonio Sánchez Ortega? En ese tiempo, Jorge Antonio era agente del Cisen y fue investigado por su presunta responsabilidad como un segundo tirador, pero las evidencias no se sostuvieron y nunca fue enjuiciado. En el boletín la FGR asegura que Genaro García Luna, quien era Subdirector Operativo del Cisen, está vinculado en el encubrimiento del agente, ya que un día después del magnicidio viajó a Tijuana y lo sacó de la ciudad. Sin embargo, hay que recordar que en ese entonces García Luna era un funcionario menor y no ostentaba el poder que llegó a tener muchos años después.
¿Por qué el Juez no aceptó la petición de la Fiscalía? La respuesta es sencilla. Porque la FGR intentó lograr la detención del ex funcionario del Cisen sin aportar pruebas nuevas, ni periciales o testimoniales, de las que ya se conocen desde hace 30 años.
Todo lo anterior nos hace pensar que, lejos de querer resolver el caso, la Fiscalía General de la República persigue dos objetivos. El primero es de carácter electoral. Revivir un caso tan importante en el imaginario colectivo de los mexicanos señalando al poder judicial y a la mafia del poder como los culpables de obstaculizarlo sin duda generará bonos en las urnas. Además acusar a Genaro García Luna de estar involucrado solo con evidencia anecdótica siempre reporta beneficios.
El segundo objetivo es ocultar el mal trabajo que ha hecho la Fiscalía a cargo de Alejandro Gertz Manero la cual, hasta el momento de esta publicación no ha logrado resolver cientos de casos importantes como Ayotzinapa, Odebrecht, Pegasus, Collado, Estafa Maestra, el atentado contra Ciro Gómez Leyva, Tlatlaya, y una larga lista.


