El ferrocarril transcontinental o transcanadiense data de 1885 y recorre de este a oeste el territorio canadiense, uniendo el Océano Pacífico y el Océano Atlántico.
La historia de esta línea ferroviaria comenzó en 1871 con el objetivo de unir las provincias de Ontario, Quebec, Nuevo Brunswick y Nueva Escocia, formando la confederación canadiense. Utilizando locomotoras a vapor, se buscaba establecer una conexión estable entre ambos océanos a través del vasto territorio.
La línea Canadian Pacific se completó en 1885, financiada de manera privada y vista como un catalizador económico para Canadá, facilitando el acceso a regiones remotas y escasamente pobladas en ese entonces.
El viaje en tren dura aproximadamente 3 días y 4 noches, cubriendo más de 4,000 kilómetros con paradas en lugares icónicos como Alberta, la Columbia Británica, Manitoba, Ontario, Edmonton y Jasper, ofreciendo a los pasajeros vistas panorámicas de paisajes naturales espectaculares y sitios reconocidos mundialmente como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Las paradas incluyen 34 estaciones a lo largo de cinco provincias, destacando destinos populares como Cataratas del Niágara, Churchill, Gaspé, Halifax, Jasper, London, Moncton, Montreal, Oakville, Ottawa, Prince Rupert, Quebec, Windsor y Winnipeg.
Vía @gobernartemx


