Las fuertes tormentas y tornados ocurridos el sábado 25 y domingo 26 de mayo en Texas, Oklahoma y Arkansas, Estados Unidos, han dejado al menos 11 personas fallecidas, según autoridades locales.
El hallazgo de tres cadáveres en una casa en Valley View, Texas, cerca de Oklahoma, elevó la cifra. Las autoridades temen que el número de víctimas aumente. Además, dos personas murieron en Arkansas.
Decenas de viviendas fueron destruidas y miles de ciudadanos se encuentran sin suministro eléctrico. Se emitieron alertas de tornado y tormenta en varios estados, incluyendo Oklahoma, Arkansas, Kansas y Missouri, con cerca de 300,000 personas sin electricidad.
Un tornado al norte de Dallas provocó el corte de carreteras y daños en gasolineras. Los heridos fueron trasladados incluso por aire y se habilitaron refugios en algunas zonas afectadas. Las condiciones climáticas adversas persisten en la región.