Tres de cada diez personas secuestradas en México son migrantes. El documento “Reporte Nacional de Secuestro” de la Asociación Alto al Secuestro revela que en 2023 fueron plagiadas 2,402 personas de las cuales 772 eran migrantes. Es alarmante.
El fenómeno del secuestro explotó en México, al menos mediáticamente, en 2008 cuando plagiaron al hijo del empresario Alejandro Martí. Pero en esas mismas fechas el secuestro de migrantes en nuestro país a manos de los cárteles de la droga o de policías era alarmante, pero nadie decía nada.
Un informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos revelaba que, entre septiembre de 2008 y febrero de 2009, 9,758 migrantes habían sido secuestrados. El gobierno de Felipe Calderón nunca avaló esas cifras. La situación no ha mejorado para los miles de migrantes que todos los días cruzan nuestro país para llegar a Estados Unidos.
Hace unos días 8 mujeres colombianas simplemente desaparecieron en Tabasco. La noticia creció a nivel nacional y finalmente fueron encontradas. ¿Qué hacían 8 mujeres colombianas en el municipio de Cárdenas, Tabasco? Fueron ellas mismas quienes revelaron que de manera regular son contratadas por cárteles mexicanos para hacer labores de escort y sexoservicio. Los narcotraficantes cubren todos sus gastos y ellas con su trabajo deben pagar la deuda por el “viaje” y lo que reste se lo quedan. Muchas veces estas mujeres simplemente desaparecen.
Los estados donde más migrantes han sido secuestrados son los siguientes: Sonora con 296; San Luis Potosí 157; Tamaulipas 107; Chihuahua 71 y Quintana Roo 67. Este delito se comete en total impunidad desde hace más de una década y nadie hace nada. En este sexenio ni siquiera se documentó por la ineficiencia de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
A inicios de 2024 fue plagado un grupo de 31 migrantes de Venezuela, Honduras, Colombia, Ecuador y México en la frontera de Tamaulipas. Al respecto la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, dijo que secuestros tan numerosos son inusuales en la zona. Evidentemente esa aseveración es falsa y ella lo sabe.
Los migrantes son presas fáciles de bandas delincuenciales y autoridades prepotentes. Algunas veces son esclavizados, otros utilizados con fines de explotación sexual y otras más se pide rescate para que sean liberados.
Los rescates que piden los secuestradores a las familias de las víctimas van de 1,500 a 8,000, dólares. Una cifra que difícilmente pueden pagar los parientes de estas personas. Además liquidar esa deuda no garantiza que serán liberados.
Es urgente que la próxima presidenta de México volteé a ver a todos aquellos que no tienen voz y por lo menos les asegure un camino sin violencia en su migración. Esos millones de hondureños, salvadoreños, guatemaltecos, haitianos, venezolanos, indios, nicaragüenses, ecuatorianos, bolivianos y peruanos que sufren un calvario para llegar a Estados Unidos y tener acceso a una mejor vida.


