Los acercamientos de ‘rebeldes’ de Morena con otros partidos políticos ocurren en la víspera electoral.
Los llamados ‘rebeldes’ de Morena han provocado tensión al interior del movimiento, sin provocar, hasta el momento, una ruptura mayor. Sin embargo, la aparición pública de Alejandro Rojas Díaz Durán con Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, pone de nuevo sobre la mesa a los morenistas que han cuestionado el rumbo del movimiento, al grado de verse orillados a renunciar a su militancia al partido del presidente Andrés Manuel López Obrador.
A esto se le suma el distanciamiento de Ricardo Monreal con el presidente, así como la resistencia de Marcelo Ebrard a aceptar su derrota ante Claudia Sheinbaum en el proceso interno, fueron dos de los momentos que mayor presión generó en Morena, pero no han sido los únicos. ¿Dónde están los rebeldes, ahora?
Ricardo Monreal: Tras las elecciones de 2021, en donde Morena perdió más de la mitad de su territorio en la Ciudad de México, Ricardo Monreal terminó pagando los platos rotos y es que comenzó a circular la versión de que el líder del Senado había operado para ganar en alcaldías neurálgicas como Cuauhtémoc. Fue en mayo del año pasado, tras dos años de distanciamiento que Monreal se reencontró con el presidente López Obrador, en donde aseguró su lealtad con la 4T. Luego de volver al regazo de AMLO, el tono de Monreal fue más moderado, no reclamó alguna especie de desventaja ante las “corcholatas” en sus aspiraciones a la candidatura presidencial, aceptó las reglas y los resultados. Como consecuencia, Ricardo Monreal recibió sin sobresaltos el resultado de Claudia Sheinbaum como la virtual candidata presidencial de Morena y la 4T, gracias a ello, el senador fue nombrado como coordinador de Organización y Enlace Territorial de Claudia Sheinbaum. Actualmente Monreal regresó al Senado de la República y volvió como el poderoso coordinador del grupo parlamentario mayoritario y también como presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) con el visto bueno de Claudia Sheinbaum y el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado.
Marcelo Ebrard: Marcelo Ebrard fue durante todo el sexenio el brazo derecho de AMLO en temas internacionales, lo representó en cumbres mundiales, lo apoyó a enfrentar el hostil gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, y operó con organismos internacionales para que México fuese de los primeros países de la región en obtener vacunas contra COVID-19. Su camino en la 4T parecía pavimentado rumbo a la sucesión presidencial, sin embargo comenzó a tomar un tono más severo y rebelde ante las supuestas irregularidades en el proceso interno que terminaron beneficiando a Sheinbaum para ser ungida como la abanderada de Morena y aliados. Tras meses de tensiones y acusaciones contra Mario Delgado, Marcelo Ebrard comenzó a negociar su ‘reconciliación’ directamente con Claudia Sheinbaum, quien, a decir del excanciller, reconoció su fuerza dentro del movimiento al quedar en segundo lugar de la encuesta. Su gran reaparición juntos fue en el cierre de precampaña en el Monumento a la Revolución. Ahora, se prevé que Marcelo Ebrard se quedará con una posición en el Senado de la República, posiblemente como líder de la bancada, a menos que ese puesto lo ocupe otra de las “corcholatas” que aceptó en silencio los resultados, Adán Augusto López. Mientras tanto, se espera que sus cercanos, los llamados “marcelistas”, logren puestos al interior del movimiento, entre ellos Javier López Casarín, quien es precandidato de la 4T a la alcaldía Álvaro Obregón.
Vía @gobernartemx


