El presidente en plena campaña anti división de poderes ha decidido, que es buena idea, amagar con juicios políticos a quien no esté de acuerdo con sus propuestas de políticas públicas, sabe que no hay forma de que procedan,’pero aún así, quiere proyectar un linchamiento de figuras públicas antes de las elecciones.
Siguiendo este modelo es como ha dado su respaldo a la propuesta de juicio político en contra del ministro Pérez Dayán, todo por su postura en contra de la reforma energética presidencial, recién declarada inconstitucional por la suprema corte.
A esto súmenle las 20 reformas constitucionales que puso sobre la mesa el presidente, 20 reformas cuyo trasfondo es 100% electoral, 20 reformas a meses de las elecciones, donde se impulsa el fin, pero sin un ¿cómo? ¿Cuándo? Y mucho menos un “así”.
20 reformas que buscan levantar polvo e impulsar a sus candidatos al congreso, 20 reformas que al ser reformas constitucionales, necesitan 2/3 partes del congreso para sobrevivir, 20 reformas que sabe AMLO no van a pasar pero que son oxígeno en su lucha rumbo a la posible toma del congreso.
20 reformas que nos muestran la cara del proyecto de los próximos 6 años:
Dinamitar división de poderes, destrucción de entidades autónomas y concentración del poder. Un poquito peligroso, poquito dirían por ahí.
Vía @gobernartemx


