El expresidente Enrique Peña Nieto ha resurgido en la escena política a raíz de sus revelaciones en el libro “Confesiones desde el Exilio: EPN” de Mario Maldonado. Entre estas revelaciones, se destaca el distanciamiento con su ‘padrino político’, el expresidente Carlos Salinas de Gortari, una figura emblemática del priismo mexicano.
El quiebre entre Peña y Salinas parece haber sido provocado por varios factores. Uno de ellos fue la presunta participación del entonces canciller, Luis Videgaray, en la extradición del líder de la secta sexual NXIVM, vinculada con Emiliano Salinas Occelli, hijo del exmandatario. Este incidente habría generado tensiones entre Peña Nieto y Salinas.
Otro punto crítico fue el conflicto relacionado con Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, quien implicó a Salinas de Gortari en presiones para beneficiar contratos a su hijo. Además, la salida de Claudia Ruiz Massieu de la Secretaría de Relaciones Exteriores también influyó en la relación entre Peña y Salinas, especialmente debido a su parentesco con este último y las complejidades en la relación bilateral con Estados Unidos.
Vía @gobernartemx


