Los mellizos Aysal y Aser nacieron en Deir al-Balah, se trata de una pequeña ciudad palestina localizada 14 kilómetros al sur de Gaza. Su padre Mohammad Abu Al Qumsan vivía en Gaza, pero a unos días de que su esposa Jumana diera a luz, huyó con ella ante la intensa ola de bombardeos israelíes. Ambos pensaron que ahí estarían más seguros.
El 10 de agosto nacieron los mellizos, una niña y un niño completamente sanos; todo transcurrió en relativa calma. El 13 de agosto Mohammad salió del departamento donde vivía con su familia para registrar a sus hijos ante las autoridades. Cuando terminó el trámite y se trasladaba a su casa con los certificados de nacimiento de sus hijos recibió la peor llamada de su vida. Los niños y su esposa murieron en un bombardeo del ejército israelí. Ese día Mohammad perdió todo.
Durante los últimos diez meses poco más de 40 mil palestinos han muerto a manos del ejército de Israel. La cifra es brutal, se trata de un promedio de 130 personas asesinadas diariamente, entre ellos más 12 mil niños y jóvenes. Además, los niveles de pobreza son alarmantes, el ejército Israelí bloquea la llegada de alimentos y ayuda humanitaria. La tragedia es de proporciones catastróficas. Para decirlo claramente, se trata de un genocidio.
Hace una semana el gobierno de Irán anunció sus intensiones de atacar Israel luego de que en julio pasado fuera asesinado en Teherán el líder de Hamás, Ismail Haniya. Por su parte, Estados Unidos mantiene un doble discurso, por un lado hace unos días aprobó la venta a Israel de un paquete de armamento por valor de 20 mil millones de dólares, incluidos 50 aviones de combate F-15 que serán entregados a partir de 2029. Por la otra, ante la inminencia de un ataque iraní el gobierno de Joe Biden decidió que ya es momento de que Israel negocie una tregua con Palestina, pero su líder Benjamín Netanyahu y su camarilla no están dispuestos a hacerlo.
Hace unas horas el Secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, llegó a Tel Aviv en una gira por Oriente Medio destinada a intensificar la presión diplomática para lograr esta semana un acuerdo de alto el fuego en Gaza que ponga fin a los enfrentamientos entre Israel y el grupo militante palestino Hamás. Se trata de su décimo viaje a la región desde que comenzó la guerra en octubre, aunque parece que ahora si les interesa a los Estados Unidos contener a Israel. Blinken se reunirá hoy con líderes israelíes de alto rango, entre ellos el primer ministro Netanyahu y después continuará si viaje hacia Egipto.
Mientras tanto, Israel arreció los ataques e inclusive los diversificó a diferentes ciudades. Ahora los habitantes Yabalia (norte), Deir el Balah (centro) y Jan Yunis (sur) han sufrido los estragos de los bombardeos israelitas. Mohammad no volverá a besar a sus hijos y esposa, pero no es el único. En Palestina miles de padres pierden todos los días a sus hijos y miles de niños quedan huérfanos. Israel se convirtió en una nación genocida auspiciada por Estados Unidos y solapada por Francia, Alemania, Italia y Reino Unido. Comentarios filibertocruz@gmail.com.


