Cada vez son más los alcaldes en México que deben lidiar directamente con el crimen organizado y gobernar tratando de sobrellevar este flagelo. No es un secreto que cientos de presidentes municipales hacen de la vista gorda y dejan que narcotraficantes y delincuentes operen en completa impunidad ante el temor de qué atenten contra su vida.
En estados como Veracruz, Guerrero, Tamaulipas, Sinaloa, Morelos, México, Tabasco, solo por mencionar algunos, las personas están a merced de la delincuencia y poco o nada pueden hacer las autoridades municipales al respecto. Es por eso que llama la atención cuando algún alcalde o alcaldesa deciden enfrentar contundentemente a los criminales y asumir las consecuencias.
Recientemente me enteré del caso de la alcaldesa de Sayula de Alemán, Veracruz, Lorena Sánchez Vargas, quien asumió que para obtener resultados tenía que atacar el problema de raíz. El costo por supuesto ha sido alto. Actualmente la funcionaria no puede viajar sola a ningún lado y tiene que ser escoltada por personal de la Guardia Nacional. Ella recibió amenazas de muerte en el pasado debido a su determinación por erradicar la violencia de la zona.
Sin embargo, los beneficios para los sayulenses han sido enormes. Actualmente Sayula de Alemán registra una taza cero en delitos de alto impacto. Este logro no es poca cosa sobre todo si tomamos en cuenta que Sayula está rodeando de municipios con un altísimo grado de delincuencia como Acayucan en donde la misma alcaldesa ha denunciado fuertes presiones del crimen organizado y donde hace una semana fueron encontrados dos cadáveres embolsados.
Otro caso es el de Texistepec lugar donde apenas hace tres meses atacaron a balazos al alcalde o el municipio de San Juan Evangelista donde hace dos semanas asesinaron al exalcalde a plena luz del día. Es por eso que mantener la paz por parte de Lorena Sánchez Vargas en ese contexto de violencia no solo ha sido difícil, sino extremadamente riesgoso. De 2000 a la fecha 94 alcaldes en México murieron a manos de sicarios.
La estrategia de Lorena Sánchez Vargas ha sido la de articular una campaña de seguridad con la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Secretaria de Marina. También tiene una fuerte interlocución con el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, quien apoya con policía. De manera paralela el gobierno municipal y estatal han atraído inversiones para generar más empleos alejando a muchos jóvenes de la delincuencia. Esta coordinación ha traído la paz a los más de 32 mil habitantes de Sayula lo que ha generado un clima adecuado para que los comerciantes y empresarios desarrollen sus actividades en un ambiente de confianza y prosperidad.


