Apenas han empezado formalmente las elecciones 2024 en donde está en juego el futuro del país, como ya lo habíamos platicado y hasta pronosticado que las elecciones de este año serian sin duda las más sangrientas, nuestro pronóstico resulta lamentablemente más que acertado, es el resultado fallido del Gobierno de la 4T de los “abrazos, no balazos”, que tanto presumía como la solución a la inseguridad que decía el Mesías de Macuspana existía por la guerra de Calderón al Narcotráfico.
Las elecciones de este año 2024 llevan apenas unos meses y ya hay 28 candidatos asesinados, en estos comicios más grandes de la historia del país, en los que se elegirán president@, 128 senadores, 500 diputados y nueve gubernaturas, se han visto salpicados por la violencia contra aspirantes y exfuncionarios. Desde que comenzó el proceso electoral, en noviembre pasado, hasta este 6 de marzo se han documentado al menos 28 homicidios de alcaldes, candidatos, regidores y políticos. De esa cifra, 15 buscaban un cargo en las elecciones del próximo 2 de junio, los aspirantes más afectados han sido aquellos que compiten por un puesto local, como una alcaldía o una diputación donde se tiene la sospecha de que es el Narcotráfico quien quita y pone a los candidatos, donde se están cobrando las facturas del apoyo otorgado al grupo político del poder para llegar a la Presidencia de la República, para tener más claro este panorama del modus operandi del crimen organizado, basta ver donde geográficamente ocurren la mayoría de los asesinatos de los candidatos, no es casualidad que se concentran sobre todo en Veracruz y Michoacán. En ambas entidades operan sanguinarios cárteles enfrentados por el control del territorio, otros estados golpeados por la violencia son Zacatecas, Estado de México, Chiapas y Colima.
Sin embargo, en este periodo, los homicidios han llegado hasta la Ciudad de México, donde fue asesinada la activista y aspirante al Senado por Morena, Samantha Gómez. El pasado 14 de enero, la activista trans tomó un taxi por aplicación al salir de una visita en el reclusorio sur de la CDMX. Al avanzar unos cuantos metros, un hombre armado le disparó desde la ventanilla y Gómez murió. Este tipo de fenómeno tiende aumentar conforme avance el periodo electoral, debido a la disputa por el control político en municipios donde los grupos criminales buscan influir en la selección de autoridades para obtener beneficios o cobro de favores. El resultado de saludar a la mamá del Líder del Cártel de Sinaloa, dar la orden de liberar a su hijo cuando ya lo tenían detenido, el hecho de defender a los criminales diciendo que también son pueblo, el decidir no detenerlos si no en cambio darles abrazos, hoy solo dan claridad de como lo dijo al principio de su mandato López Obrador de que “Ya no me pertenezco” es claro todo indica que pertenece al Narcotráfico más que al pueblo.
¡Y eso que todavía no hablamos de los problemas de México!


