El pasado domingo 07 de abril del 2024 se llevó a cabo el primer debate Presidencial entre las dos candidatas a la Presidencia y el apoyo de Claudia Sheinbaum el C. Jorge Álvarez Máynez, digamos que no hubo sorpresas durante el debate Presidencial, la Candidata Xóchitl Gálvez desaprovecho la oportunidad de dar golpe certeros y acorralar a la candidata del partido en el poder y para ello el candidato Máynez ayudo a Claudia a distraer y atacar a Xóchitl Gálvez, donde empieza el gran problema es que la Candidata Claudia Sheinbaum no supo defender a los bodoques de Palacio y mucho menos tuvo la capacidad de defender lo indefendible de los resultados del Gobierno en cuestión a los temas de Salud, Seguridad, Educación.
En su conferencia matutina del 09 de abril, López Obrador se dijo agraviado y muy molesto por lo que ocurrió en el debate de las candidatas presidenciales: “Qué mal estamos en salud, sin reconocer absolutamente nada, qué mal en educación, qué mal en todo”. Es aquí donde el presidente Andrés Manuel López Obrador demostró la rabiata y el berrinche por la exhibida que le pusieron por los malos resultados de su gobierno, el Mesías de Macuspana se lanzó en contra de la narrativa del primer debate presidencial y durante su mañanera dijo que “Toda la narrativa del debate fue eso, no reconocer nada”, “qué mal estamos en todo”, la verdad tarde o temprano sale a la luz, como defender los malos resultados si no se ha cumplido con la promesa de que tendríamos un sistema de salud mejor que el de Dinamarca, que los feminicidios bajarían, que la seguridad con abrazos y no balazos desaparecerían, que en educación estamos en un retroceso porque la matrícula educativa no creció y eso es algo que no ocurría desde la Revolución, que la gasolina bajaría a 10 pesos por litro, que tendríamos abasto total de medicamentos, que no habría nepotismo ni actos de corrupción, entre otras promesas que no valen la pena describir porque simplemente no se cumplieron, El Mesías de Macuspana en lugar de enojarse con Claudia Sheinbaum porque no lo defendió o no defendió los seudos resultados siguiendo el guion enseñado a Sheinbaum para ser espejo de López Obrador como a él le hubiera gustado. Si así se pone López Obrador de enojado, berrinchudo y no logra contener su irritación porque Sheinbaum no hace exactamente lo que a él le gustaría que hiciera, cómo se van a poner las cosas si ella gana la Presidencia y no le hiciera caso. Al Mesías le encabrito que Claudia no le reconociera absolutamente nada de su legado en combate a la corrupción, educación y salud. ¿Qué quiere que le reconozcan en salud, si deja un desastre con cientos de miles de muertos por el mal manejo de la Pandemia?, Sheinbaum carga con el deshonroso peor lugar nacional en desempeño ante la emergencia sanitaria. Tendría que entender López Obrador que Sheinbaum es candidata y no puede suicidarse políticamente al defender lo indefendible e insultar la inteligencia de los mexicanos.
La rabiata del Mesías demuestra con ese ego, que se siente exhibido, que se enoja con su candidata y con la gente que hace preguntas de la realidad que se vive en el día a día, deja una interrogante sobre ¿que decisiones imprevisibles puede tomar en los casi seis meses que le quedan en el mando?.
¡Y eso que todavía no hablamos de los problemas de México!


