Un juez federal ha otorgado la prisión domiciliaria al exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge, quien enfrenta acusaciones de lavado de dinero. Esta decisión podría permitir su liberación, sujeto al cambio de la medida de prisión preventiva por el delito de delincuencia organizada.
Según información de Reforma, el juez consideraría el cambio de medida, pero Borge debería cumplir con el pago de 10 millones de pesos y llevar un brazalete electrónico. En caso de ser condenado, se dictaría su regreso a prisión. La determinación del juez se basa en una jurisprudencia que establece la revisión de la prisión preventiva después de dos años de reclusión.
El juez argumentó que las condiciones que llevaron a la prisión preventiva justificada han cambiado, y ya no existen elementos que indiquen un riesgo de fuga. Aunque Borge enfrenta tres procesos en el fuero común, solo hay dos recursos en su contra hasta la fecha, y no está sujeto a prisión preventiva en ninguno de ellos, siendo el único obstáculo para su liberación el proceso por delincuencia organizada.
En la justicia local de Quintana Roo, persisten dos procesos activos contra Borge: uno por peculado, relacionado con el presunto desvío de 594 millones de pesos y la subcontratación de servicios aéreos a la empresa “VIP Servicios Aéreos Ejecutivo S.A. de C.V.” El segundo proceso es por el delito de aprovechamiento ilícito del poder, vinculado al pago de 594 millones de pesos a la misma empresa.
Vía @gobernartemx


