Miles de personas se congregaron en las calles de Tabriz para rendir homenaje a los fallecidos en el accidente de helicóptero.
El país observa un día de luto oficial tras la trágica muerte del presidente y el ministro de Exteriores, quienes perdieron la vida en un accidente aéreo el pasado domingo.
Las ceremonias fúnebres iniciaron en Tabriz y se trasladaron a la ciudad sagrada de Qom, atrayendo multitudes y expresiones de dolor por la pérdida.
El futuro político de Irán plantea incertidumbre, mientras la nación se prepara para honrar a sus líderes caídos y enfrenta interrogantes sobre la sucesión y la continuidad de sus políticas.