El colapso en refinación de la cuarta transformación es evidente y preocupante, PEMEX está perdiendo más de la mitad de todo el dinero que se le inyecta, las refinerías siguen sin operar al 100% de capacidad y Dos Bocas, bueno, Dos Bocas no ha producido un solo barril de petróleo, más de 360 mil millones de pesos a la basura.
Las refinerías están generan grandes volúmenes de combustóleo, en gran parte por el uso de crudo pesado, siendo que no fueron diseñadas para ello, 40% de sus productos de refinación son de la peor calidad y además hyper contaminantes. Todo mal, pero lo peor, es que todo esto podría continuar ya que está impulsado por Sheinbaum quien se atreve a decirse “ambientalista”.
Más de 2 billones de pesos inyectados en la petrolera durante este sexenio, 4 veces el presupuesto anual de la secretaría de salud, no hay que ser expertos para saber que tal vez, el poner a un agrónomo de director de PEMEX fue el último clavo del ataúd petrolero.