Los aliados internacionales de Donald Trump, incluyendo al húngaro Viktor Orban y al británico Nigel Farage, han salido en defensa del ex presidente tras su reciente condena. Ambos han declarado que el juicio tiene motivaciones políticas. Mientras tanto, otros han reaccionado con cautela, anticipando la posibilidad de tener que trabajar nuevamente con Trump si retorna a la presidencia en un futuro cercano.
Trump, quien ha negado haber cometido delito alguno, afirmó que el juicio que lo convirtió en el primer ex presidente de Estados Unidos condenado por un delito fue amañado en su contra. Aseguró que el “verdadero veredicto” se conocerá cuando se presente nuevamente a las elecciones presidenciales en noviembre.
El vice primer ministro italiano, Matteo Salvini, expresó su apoyo en redes sociales, describiendo a Trump como una “víctima de acoso judicial y de un proceso de naturaleza política”. Nigel Farage, conocido defensor del Brexit, calificó el veredicto como “una vergüenza” y predijo una victoria contundente de Trump en las próximas elecciones.
Durante su mandato de 2017 a 2021, Trump tuvo frecuentes conflictos con aliados tradicionales de Estados Unidos sobre temas como el comercio y el gasto en defensa. Si ganara un nuevo mandato, se espera que Trump coloque a leales en puestos clave, lo que podría darle mayor libertad para implementar políticas aislacionistas y priorizar sus objetivos de política exterior.
A pesar de esto, Trump ha proporcionado pocas pistas específicas sobre su posible política exterior, con declaraciones generales sobre poner fin a la guerra de Ucrania en 24 horas o su desinterés en proteger a los miembros de la OTAN de un ataque futuro de Rusia. Ante este panorama y con la sentencia y una probable apelación aún por resolverse, muchos en Europa y otros lugares han optado por no reaccionar públicamente al veredicto.
La Unión Europea, a través de su brazo de política exterior, se ha abstenido de comentar sobre el juicio. Los líderes que sí se han pronunciado lo han hecho con cautela. Keir Starmer, líder de la oposición británica, destacó el respeto al proceso judicial, aunque subrayó que aún quedan por delante la sentencia y una posible apelación.
El Kremlin, por su parte, ha adoptado una postura crítica, afirmando que el veredicto contra Trump demuestra que en Estados Unidos se utilizan todos los medios legales e ilegales para eliminar a los competidores políticos. Viktor Orban, primer ministro húngaro, animó a Trump a seguir luchando y dejó en manos del pueblo estadounidense la decisión final en las elecciones de noviembre.
Vía @gobernartemx


