* La encuesta Prospectiva 2030 de Gobernarte identifica a los perfiles con mayor rechazo rumbo a la sucesión presidencial y perfila riesgos electorales.
* Con metodología estadística y uso de IA, el estudio revela diferencias entre partidos y candidatos, ofreciendo insumos clave para el análisis político.
En Gobernarte revelamos los resultados de la encuesta “Prospectiva 2030, Niveles de Rechazo”, un ejercicio demoscópico diseñado para medir el voto negativo —es decir, a quiénes los ciudadanos no apoyarían bajo ninguna circunstancia— rumbo a la sucesión presidencial de 2030.
El estudio aporta una mirada estratégica para partidos, analistas y medios de comunicación, al identificar no solo las preferencias potenciales, sino también los límites políticos que enfrenta cada figura pública en el escenario nacional.
En Gobernarte realizamos esta medición con una pregunta central: “De los siguientes personajes destacados de cada partido político, ¿por cuál de ellos definitivamente no votarías nunca para presidente de la República?”
A partir de esta formulación se obtuvieron niveles de rechazo que permiten evaluar el desgaste, la polarización y la viabilidad de distintos perfiles.
Los resultados colocan en primer lugar de rechazo a Andrés Manuel López Beltrán (Morena) con 60.4%, lo que indica que seis de cada diez personas entrevistadas descartan de manera categórica su eventual candidatura presidencial. En segundo lugar se ubica Alejandro “Alito” Moreno (PRI) con 55.8%, un dato que confirma el alto desgaste de la dirigencia priista y la dificultad del partido para reposicionarse ante el electorado. El tercer lugar corresponde a Lilly Téllez (PAN) con 50.3%, superando el umbral simbólico de la mitad del electorado, lo que refleja una percepción altamente polarizada de su figura.
En cuarto lugar aparece Ricardo Anaya Cortés (PAN) con 46.8%, seguido por Ricardo Monreal (Morena) con 42.6% y Gerardo Fernández Noroña (Morena) con 41.1%. Este bloque intermedio de rechazo muestra que, aunque ninguno de estos actores alcanza los niveles de rechazo de los primeros tres lugares, sí enfrentan un desafío considerable para construir mayorías amplias en un proceso electoral competitivo.
En Gobernarte encontramos que Luisa María Alcalde (Morena) registra 39.6% de rechazo, un nivel menor al de otros perfiles de su partido, lo que sugiere una percepción relativamente más favorable o, al menos, menos negativa. Por su parte, Samuel García (Movimiento Ciudadano) se ubica en octavo lugar con 30.1%, destacando como uno de los políticos con menor rechazo dentro del grupo evaluado, lo que podría representar una ventana de oportunidad estratégica para su fuerza política.
Los niveles más bajos de rechazo corresponden a Omar García Harfuch (Morena) con 25.5% y Marcelo Ebrard Casaubón (Morena) con 23.2%, ubicándose en los lugares noveno y décimo respectivamente. Estos datos indican que, dentro del conjunto de figuras analizadas, ambos perfiles mantienen un margen mayor de aceptación potencial, al ser rechazados por menos de uno de cada cuatro entrevistados.
Desde una perspectiva comparativa, el estudio muestra que Morena concentra tanto los niveles más altos como los más bajos de rechazo, lo que refleja la amplitud y diversidad de su oferta política, pero también la polarización interna y externa que enfrenta. En contraste, el PRI aparece con un solo perfil medido, pero con uno de los rechazos más elevados, mientras que el PAN presenta dos figuras con niveles superiores al 46%, evidenciando retos importantes para la construcción de candidaturas competitivas.
En Gobernarte realizamos el levantamiento de esta encuesta entre mexicanas y mexicanos mayores de edad con credencial del INE vigente, del 6 al 11 de enero, con una muestra de 500 entrevistas seleccionadas de manera representativa mediante muestreo aleatorio estratificado. La selección se efectuó a través del software Odiseo, que integra inteligencia artificial para considerar variables demográficas y geográficas, garantizando así una aproximación precisa a la estructura de la población.
La recolección de datos se llevó a cabo mediante cuestionarios digitales aplicados en la plataforma Odiseo, la cual crea un sistema de estratificación automatizado que reduce sesgos y mejora la calidad de la información obtenida. El margen de error estimado se encuentra entre 2.5% y 3.7%, con un nivel de confianza del 95%, lo que asegura que los resultados se mantienen dentro de parámetros estadísticos robustos y confiables.
En Gobernarte dimos a conocer estos hallazgos como una herramienta de análisis para comprender el tablero político de cara a 2030. El voto de rechazo es un indicador crítico porque define los techos electorales: ningún candidato puede aspirar a la presidencia si su nivel de rechazo supera con creces a su potencial de crecimiento. Bajo esta lógica, perfiles como Marcelo Ebrard y Omar García Harfuch parten con una ventaja comparativa frente a otros actores más polarizantes, mientras que quienes rebasan el 50% de rechazo deberán replantear su estrategia de posicionamiento público.


