El acomodo de posiciones en el gabinete de Claudia Sheinbaum y las coordinaciones en Congreso, entre otros puestos, han generado una serie de conflictos internos en Morena.
Tras la victoria de Morena en las elecciones del pasado 2 de junio y con el acomodo de posiciones en el próximo gabinete de Claudia Sheinbaum, los liderazgos en el Congreso y demás puestos, se han generado una serie de conflictos internos en Morena, donde las corrientes internas del partido, en especial los llamados “puros” o radicales, y hasta entre aliados de partido, se han pronunciado contra nombramientos o personas en específico.
Uno de los últimos conflictos vividos en Morena lo protagonizó el polémico actor Sergio Mayer, quien ocupará una diputación plurinominal, generando críticas y apoyos dentro del partido. Rafael Barajas “El Fisgón”, director del Instituto Nacional de Formación Política de Morena (INFP), defendió la designación de Mayer, mientras otros como el académico John Ackerman lo criticaron por imponer unidad sobre la diversidad interna.
Ante estos desacuerdos, también se han cuestionado las designaciones de figuras como Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal, generando divisiones entre quienes apoyan y quienes critican su inclusión en el futuro gabinete de Sheinbaum. Los conflictos internos reflejan tensiones sobre la dirección futura del partido y su alineación con los principios fundacionales de la 4T.
Vía @gobernartemx


