Recordar aquellos años dónde si realizabas alguna crítica al gobierno o al Presidente recibías una serie de sanciones, amenazas o la muerte por realizar aquellos comentarios señalando los errores o malos manejos del Gobierno parecían haber quedado en el baúl de la historia, por años se lucho por una libertad de expresión lo cuál se consiguió y se fue ejerciendo de alguna manera sin mayor problema, recordemos que se criticaba a los Presidentes y cuándo se presentaban investigaciones señalando actos de corrupción, se exponían fraudes, nepotismo entre otros todo esto era aplaudido, reconocido y hasta se le llamaban héroes, ciudadanos ejemplares y eran aplaudidos estos reporteros, periodistas y conductores por personajes de la oposición entre los que destacaban sin duda el ahora Presidente Andrés Manuel López Obrador. Para López Obrador era digno de nombrar a personajes como Carmen Aristegui, Loret de Mola, Ciro Gómez Leyva, Víctor Trujillo (Brozo), Ricardo Rocha entre otros se les reconocía su labor periodística. Cómo han pasado aquellos años, atrás quedaban los arrestos, sanciones, madrizas y hasta desapariciones cuándo se alguien como Jesús Martínez “Palillo” a la menor crítica al Presidencialismo terminaba encarcelado, recordar que por un reportaje cómo el de la Casa Blanca de Angélica Rivera como primera dama que presentó Carmen Aristegui, se le reconoció y dejo a la luz una muestra de actos de corrupción o de pago de favores. Todo al parecer iba madurando en un México con mayores libertades y de pronto un comentario al parecer tan sencillo de que no se podría estar peor, la respuesta vino de manera fast track, en este sexenio de la cuarta transformación, dónde se decía que no eran iguales, que habría libertad de expresión y esa libertad de ejercer el periodismo parece que solo fue un slogan de campaña, en este sexenio dónde una de las profesiones u oficios más peligrosos es el periodismo, dónde si se expone una investigación periodística en contra del Presidente o sus familiares es motivo más que suficiente para ser amedrentado, amenazado o hasta asesinado por exponer corrupción, vínculos con el crimen organizado. Hoy en dónde ya no es esa paladina del reportaje y de crítica justa e ecuánime como era ante los ojos del Mesías de Macuspana la súper periodista Carmen Aristegui, cuando era digno de reconocimiento y hasta llamaba primo hermano a Víctor Trujillo quién da caracterización al Payaso Brozo por ser de los pocos conductores que daban un espacio abierto para que expusiera sus comentarios y quejas del gobierno en turno.
Todo esto termino ahora resulta que Carmen es ahora una periodista vendida, cómplice de la mafia del poder, brozo ahora es parte de los grupos conservadores, a Ciro Gómez Leyva recibió un atentado, Carlos Loret fue llamado a tribunales demandado ¡aunque usted no lo crea! Por el Santo Pío López Obrador, exactamente el hermano del Presidente al ser exhibido recibiendo dinero de procedencia sospechosa, en muestras de actos de corrupción y sin ser suficiente e intimidatorio le demanda una cantidad monetaria fuera de toda lógica, con una prepotencia descomunal, dónde el mismo Presidente después de un reportaje de un medio internacional que señala que aliados del Presidente López Obrador eran investigado por recibir y reunirse a su nombre con miembros de Cárteles del Narcotráfico, arremetió contra la periodista del NYT exponiendo sus datos personales que ponen en riesgo la integridad de la misma y su familia, con esa rabiata el presidente viola la Ley de Acceso a la Información y Protección a los Datos Personales, la respuesta es concreta si podemos estar peor, mal momento para haber tentado al destino.
¡Y eso que todavía no hablamos de los problemas de México!


